
“Estoy arrepentido”: Osvaldo
Erick, hermano de Alí, la joven
asesinada, aseguró en un careo con el homicida confeso que las
irregularidades denunciadas están documentadas
Lydiette Carrión
Osvaldo Morgan, el homicida confeso de Alí Cuevas, aseguró
estar “sumamente arrepentido” de haber matado a la joven.
Al ampliar su declaración dijo: “Si no hubiéramos
discutido, si no me hubiera atacado, esta circunstancia tan
grave no hubiera ocurrido”.
Ayer se realizó la ampliación de declaración de Osvaldo,
así como un careo con el hermano de Alí, Erick Monterrosas, y
fueron presentados tres testigos que estuvieron en la fiesta
donde ocurrió el crimen.
El careo fue solicitado por la defensa. En él, Osvaldo
cuestionó que Erick haya ventilado información respecto al
noviazgo entre Osvaldo y Alí. A lo que Monterrosas advirtió
que si en al algún momento se han aportado cuestiones de
violencia en el noviazgo, por ejemplo, en correos electrónicos
impresos, es porque “se nos ha asesorado en el sentido de su
pertinencia para sustentar el carácter de la relación entre
Alí y tú, un sentido más amplio".
Durante la ampliación de declaración, Osvaldo también
reprochó a Erick el haber denunciado ante los medios de
comunicación una serie de irregularidades en el proceso.
A lo que posteriormente Erick respondió que todas las
irregularidades denunciadas están debidamente documentadas.
Tal es el caso de que, en el expediente al principio obró una
ficha signalética que, donde debería llevar la fotografía de
Osvaldo, llevaba la de otra persona.
Al ampliar su declaración, Osvaldo Morgan relató: que por
la mañana (sin tener claro qué hora era) Alí quería limpiar
el departamento, y le preguntaba que dónde estaba la escoba…
comenzó una discusión donde ambos alegaron problemas
familiares…
“Todo se volcó en eso. Ella se acercó mucho a mi persona
y me dijo que era un chaparro, yo la retiré, la empujé le
toqué la cabeza y fue cuando sentí la primera puñalada. No
sentí ningún dolor.
“La miré a los ojos y estaba pálida…” Osvaldo dijo
que forcejeó con ella “y el cuchillo se fue directo a su
ojo, recuerdo que le arrebaté el cuchillo y le piqué el
estómago […] no recuerdo hasta que me veo flagelando mi
brazo y haciendo consciente […] estaba tirada enfrente de
mí”.
La defensa de Osvaldo ha planteado su estrategia en alegar
defensa propia y un problema pasional. La familia de la joven
ha negado lo anterior. Y advirtió que, suponiendo sin
conceder, que Alí lo hubiera atacado, la respuesta de Osvaldo
fue completamente desproporcionada. Los peritajes forenses (a
los que El Periódico tuvo acceso) dan cuenta de hasta 25
puñaladas en el cuerpo de Alí.
Y es que, explica Rosaura Ramírez de Inmujeres, en México,
la justicia generalmente justifica los asesinatos de mujeres
por un problema pasional, se alega un "estado de emoción
violenta". Pero no se aplica la misma justicia a las mujeres
cuando éstas son procesadas. Por ello, es un sistema de
justicia patriarcal. Por lo general se trata de desvirtuar a la
víctima, justificar la agresión.
El pasado 9 de noviembre se efectuó la segunda audiencia
del caso, en el que Asael Ramírez Soriano y José Alfredo de
la Torre Caudillo (quienes asistieron a la fiesta) ratificaron
su declaración del 21 de septiembre pasado, al afirmar que al
despedirse, notaron que había actitudes agresivas de Osvaldo
hacia Alí.
Alí Cuevas Castrejón murió asesinada el pasado 20 de
septiembre, un día después de su cumpleaños 24.
En el departamento de Osvaldo se llevó a cabo la fiesta de
cumpleaños de Alí. Al mediodía después de la fiesta,
Osvaldo despertó a su amigo Alejandro, quien se había quedado
a dormir en el departamento. De acuerdo con la familia de Alí,
Osvaldo confesó su crimen y trató de matarse. La defensa de
Osvaldo afirma que Alí atacó a Osvaldo.
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