
La campaña gubernamental inició antes de la
liquidación
Liquidados por la propaganda
Como parte de la estrategia
gubernamental se filtraron datos a comunicadores de que LyFC
significaba un gasto oneroso
Marco Antonio Martínez
Días antes del anuncio de la liquidación de la Compañía
de Luz y Fuerza, columnistas de diferentes periódicos
parecían coincidir en un tema: LyFC representaba un gasto
oneroso, y el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME
incumplía los requerimientos legales para otorgarle la toma de
nota que avalara la dirigencia de Martín Esparza.
Lo sospechoso era ver cómo de pronto algunos medios se
ocupaban de un mismo tema y hasta le dedicaban reportajes y
columnas. Detrás de ello estaba el inicio de una campaña
propagandística puesta en marcha por el gobierno federal, para
justificar la liquidación de la empresa eléctrica.
Era la típica estrategia recomendada por propagandistas,
filtrar datos a los medios de comunicación, estos no
resistirían la tentación de aceptar información apetitosa, a
cambio de ser usados para minar la imagen de un sindicato que
además de ser señalado como corrupto, como otros, tenía el
pecado de simpatizar con Andrés Manuel López Obrador y el
zapatismo.
Hace poco más de un mes, el 10 de octubre la programación
del Canal 2 fue interrumpida para informar sobre la toma por
parte de la Policía Federal Preventiva, de las instalaciones
de LyF en Melchor Ocampo, la joya de la corona de las
instalaciones eléctricas. Fue una transmisión televisiva
inusual, si se toma en cuenta que era sábado por la noche.
Un día después, en horario estelar y en cadena nacional,
el presidente Felipe Calderón se puso frente a las cámaras
para tratar de convencer a la población de las bondades de su
decisión.
Los siguientes días, siguieron los desplegados y spots. Que
si LyF daba un servicio deficiente y afectaba a usuarios
domésticos e industriales, que ya era muy cara, que si su
presupuesto era dos veces el requerido por la UNAM o el
programa Oportunidades.
Asimismo, anuncios que conminan a los trabajadores a acudir
por su liquidación, con garantías de entregarles una
indemnización por encima de la ley.
La persuasión pasa por los medios, esa es la apuesta del
gobierno federal.
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