
Inicia aventura de bisontes en México
Extinguidos en nuestro país
desde el siglo 19, la bestia de las praderas tiene una nueva
oportunidad para su reproducción en México. Su presencia
además beneficiará a otras especies silvestres
Raechel Running y Talli Nauman
Janos, Chihuahua - Todos los días, la
frontera entre México y Estados Unidos es escenario de cruces
noticiosos. Sin embargo, la llegada de 23 bisontes americanos a
suelo mexicano el día 3 de noviembre, fue un evento
extraordinario, sin paralelo histórico. Fue la culminación de
ocho años de esfuerzos binacionales para repoblar la pradera
mexicana con este animal nativo, extinguido en el siglo 19.
Reunidos en el puente internacional de Santa Teresa, entre
los estados de Nuevo México y Chihuahua, de Estados Unidos y
México, respectivamente, un grupo exclusivo de representantes
de ambos gobiernos y la sociedad civil presenció el traspaso
de las 20 hembras y los tres machos de sangre pura,
provenientes del Parque Nacional de Wind Cave en el estado de
Dakota del Sur, así como su traslado del puente al Rancho El
Uno, en este municipio.
Al ver la salida de los bisontes del tráiler al patio de
aduanas, los ahí presentes no ocultaron su asombro y
admiración por el esplendor de los ejemplares del mamífero
terrestre más grande de Norteamérica.
“Es como un sueño vuelto realidad”, expresó Nélida
Barajas, representante en Chihuahua de la organización The
Nature Conservancy. “Era como trabajar juntos por un sueño,
y lo conseguimos”, dijo emocionada.
Los bisontes fueron donados por El Servicio Nacional de
Parques de Estados Unidos a El Grupo de Trabajo para la
Recuperación del Bisonte en México, encabezado por la
Comisión Nacional de Áreas Protegidas Naturales (Conanp),
como parte de una colaboración binacional para conservar el
hábitat de los pastizales de Norteamérica.
Oscar Ramírez Flores, director de Especies Prioritarios
para la Conservación de la Conanp, hizo hincapié en la
importancia del desarrollo del plan de acción para fomentar la
recuperación del bisonte, toda vez que el bovino es uno de las
30 especies silvestres consideradas de prioridad para la
nación.
Una experta en el manejo de bisontes silvestres, Cindy
Tolle, propietaria del Rancho El Nogal en Tutuaca, Chihuahua,
inició el esfuerzo para repoblar el animal, después de haber
logrado el primer traslado de una manada privada de Estados
Unidos a México hace ocho años.
El hogar de la nueva manada, la Reserva Ecológica El Uno,
es manejada por The Nature Conservancy, misma que aporta
asesoría al gobierno, junto con Tutuaca Mountain School y el
Instituto Nacional de Ecología de la Universidad Nacional
Autónoma de México, en cuestión de conservación del
bisonte.
Los bisontes que llegaron a Chihuahua son la manada inicial
para llevar a cabo futuras reintroducciones en otras partes del
norte de México.
Vitales para la
pradera
Según Rurik List, investigador del Instituto de Ecología
de la UNAM, millones de bisontes han recorrido las praderas y
bosques de Norteamérica por milenios. Su función ecológica
es múltiple.
Podan la vegetación y facilitan la preservación de
especies como los perros y chorlitos llaneros, que requieren de
una capa de vegetación corta.
Al revolcarse para darse baños de polvo los bisontes forman
depresiones en las que se acumula el agua de lluvia,
permitiendo la reproducción de especies acuáticas como sapos
e insectos.
Al frotarse contra los arbustos para quitarse la muda de
pelo, tiran a estas plantas, manteniendo pastizales
abiertos.
Los lobos cazan a los bisontes y los restos que dejan sirven
de alimento a zorros, cuervos y otros depredadores más
pequeños.
El conjunto de las actividades de los bisontes incrementa la
diversidad biológica de Norteamérica. Para los seres humanos,
esta biodiversidad significa un balance de la naturaleza, con
la coincidente conservación de agua, suelo y aire. Nada más
claro que el mensaje de las calcomanías de The Nature
Conservancy en la Reserva Ecológica El Uno: “Con mejores
pastizales, mas agua para todos”.
Sin embargo, la caza en el siglo 19 borró del papel la
función ecológica de los bisontes en México. En la
actualidad, Estados Unidos, Canadá y México se esfuerzan para
restaurar esa función a la naturaleza.
El dato
20 Hembras de bisonte llegaron a México
3 Machos las acompañan
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